Los celos

El veneno que va matando las relaciones

Los celos son, probablemente, una de las peores sensaciones que puede vivir un ser humano. Sentir un puntito de celos se puede considerar algo  normal, e incluso sano para la pareja. Hasta los perretes se ponen celosos y compiten entre ellos por las atenciones de sus amos.

Los celos son el sentimiento que se destapa cuando tememos que algo que amamos nos puede ser arrebatado. ¿Y quién no ha sentido algo de celos alguna vez? Incluso con amistades… Porque cierta amiga o amigo ahora le prestaba más atención a otra persona, o porque sentimos que nuestra abuela tiene un nieto preferido y no somos nosotros…

Los celos

Es un sentimiento que forma parte de nuestra naturaleza. El problema es cuando somos incapaces de dominarlos de una forma racional, y son ellos los que acaban tomando el control.

Aunque a veces se vinculen, los celos no tienen nada que ver con la envidia. La envidia es aquello que sentimos cuando anhelamos algo que posee nuestro semejante, los celos son el miedo a perder lo que creemos que poseemos.

Primer error, las personas no se poseen

Ese es el primer erro que se comete en las relaciones, sobre todo en lo que respecta a la pareja y a los hijos. Las personas no se poseen. Tener una pareja no te da derecho a pensar que es de tu propiedad, ni siquiera los hijos son de nuestra propiedad, sobre todo cuando son seres adultos.

Nuestra labor educadora ha terminado, y por lo tanto, nos queda confiar en la educación que les hemos dado durante años y confiar en su buen criterio para hacer las cosas. Siempre seremos sus progenitores, pero ya no debemos ejercer un derecho autoritario sobre ellos si queremos seguir manteniendo una relación sana y adulta por ambas partes.

«Los celos pueden dinamitar una relación desde dentro, incluso con causas injustificadas»

Con la pareja las cosas se llevan más al extremo. Los celos pueden dinamitar una relación desde dentro, incluso con causas injustificadas. Se trata de una sensación que incita a la posesión y al control, y puede llegar a crear una auténtica asfixia que se convierta en insoportable, para ambas partes.

El que recibe los celos no es feliz, porque se siente controlado y asfixiado, y el que siente los celos tampoco lo es; de hecho, seguramente sufrirá enormemente.

No podemos controlar todo lo que pasa a nuestro alrededor

Una de las verdades universales que deberíamos conocer todos es que no podemos controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor. Aunque deseemos ejercer un control exhaustivo de todo lo que rodea nuestro mundo, esto es imposible. Siempre existirán cosas que se nos escapen, incluso los sentimientos que nuestra pareja pueda sentir por nosotros.

pareja celosa

Los celos, en muchas ocasiones se basan en las propias inseguridades de quien los siente, pensando que es poca cosa para la pareja que tiene, o que no será capaz de retener el amor que se siente en ese momento. Pero debemos pensar, que nuestra pareja debe permanecer a nuestro lado libremente, sin sentir coacción y obligación. Si entramos en el juego de los chantajes y las escenas, sólo le estamos dando alas para que su amor vaya muriendo poco a poco.

«Los celos son un enemigo que puede comenzar de forma silenciosa»

El amor debe cuidarse diariamente, y debe ser correspondido con amor.

Los celos son un enemigo que puede comenzar de forma silenciosa, por un gesto o una mirada que nuestra pareja haya realizado a otra persona, o por un nuevo compañero de trabajo que pueda suponernos una amenaza… O incluso porque se divierte con sus amistades.

A tener en cuenta, que todas las personas necesitamos cierta parcela de libertad en nuestra vida, y que ser la pareja de alguien no te convierte en su esclavo, ni debe anular tu capacidad para relacionarte con otras personas, sean del sexo y a la condición que sean.

Los celos, las escenas, los gritos, las peleas… Eso sólo provocará un efecto rebote que haga que nuestra pareja se aleje de nosotros.

Lo contario a los celos es la confianza

Hablar, hablar y más hablar. El secreto no es otro que la comunicación. Aunque a veces no duela lo que escuchamos. Vale la pena una verdad dolorosa que cien mentiras encubiertas que pueden acabar explotándonos en la cara.

Nuestra pareja puede hacer cosas que no nos gusten, como seguramente haremos nosotros otras tantas. Pues no te lo guardes, ni busques venganza… Sencillamente díselo. De forma educada, pacífica, comunicándote. Esto evitará malentendidos que luego puedan volver en un efecto bola de nieve.

confianza de pareja

Si nuestra pareja es consciente de que nos hace sentir mal que nos hable de un determinado compañero de trabajo, dilo. Antes de empezar a montar escenas que dinamiten la relación.

En la mayoría de las ocasiones, todo es fruto de nuestra imaginación y de nuestros miedos.

Descubre más sobre como afrontar los celos, aquí

Si realmente queremos tener una relación en la que nos sintamos seguros y podamos ser nosotros mismos, debemos basarla en la confianza y el respeto. Las parejas no aguantan muchos años por la pasión ni por el romanticismo, aguantan por el respeto y la confianza.

Y si los celos son fundados…

Puede pasar que los celos que sentimos tengan fundamento, y que realmente nuestra pareja esté abusando de nuestra confianza y tenga aventuras que nosotros no aprobamos.

Piensa que esto también es una cuestión de cultura. El poliamor, o el intercambio de parejas son prácticas que están en auge, y ninguno de los miembros siente celos, mientras que otras personas morirían de un ataque si se imaginasen a su pareja en la cama con otra persona.

«Busca ayuda terapéutica para poder superar el golpe»

Pero es que incluso si nuestra pareja nos está traicionando, hay factores que no vamos a poder dominar, por mucho que nos esforcemos y por muchas escenas melodramáticas que armemos. ¿Realmente alguien que nos está traicionando vale la pena? Piénsalo. Si alguien, que en teoría te quiere te está produciendo ese daño, no merece que un sentimiento tan autodestructivo como los celos se adueñe de ti.

Si hay algo que salvar de la relación perdona y busca ayuda terapéutica para poder superar el golpe, y si no hay nada que salvar, que le vaya bonito, seguro que te mereces a alguien que sepa apreciar la gran persona que eres.

Descubre más artículos de interés sobre relaciones y familia aquí

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here